Decidió no preguntarse si había algo de lo real en todo eso, se acomodó la corbata roja y se puso los anteojos 0.025 de marco grueso. Dio vuelta la página del libro, pero ahora era tarde. Se durmió. Durante la noche soñó que tenía 19 años pero aún era una niña. No cualquier niña, era Drew que deseaba comer frutillas pero se las habían negado y caminaba por un largo sendero que la conduciría al paraíso de los frutos rojos. Al llegar al final se tropezó con un hombre al cual no le veía la cara pero sabía que sonreía, sonería irónicamente cuando ella lo miraba con sus ojos enamorados y llenos de lágrimas.
Lo pop
Cómo consumir lo pop irónicamente, se preguntaba la chica hipster mientras se pintaba las uñas, las apoyaba artísticamente sobre la página 44 de La interpretación de los sueños y sacaba una foto para Instagram. Levantó la vista un momento y se encontró cara a cara con Drew Barrymore que la miraba con lágrimas en los ojos y la cara terriblemente ensanchada por la TV pantalla plana. Algo la conmovió de veras y no supo qué hacer, entonces lanzó una risita idiota y cambió de canal.
Tú me quieres flaca
Tú me quieres flaca
que quieres delgada
me quieres sin grasa.
Que coma una cena
sobre todas magra.
De cintura fina y cola parada.
Ni un cacho de torta
morfado me haya,
ni una rellenita
se diga mi hermana.
Tú me quieres bella.
me quieres esbelta,
tú me quieres flaca.
Tú que hubiste todas
las copas a mano.
De postres y helados
los labios morados.
Tú que en el banquete
cubierto de salsas
mojaste las carnes
rojas del asado.
Tú que en restaurantes
chinos y peruanos
por setenta pesos
comiste hasta harto.
Tú que el cinturón
lo conservas intacto
no sé todavía
por cuáles milagros,
me pretendes flaca,
(Dios te lo perdone)
me quieres esbelta
(Dios te lo perdone)
¡Me quieres delgada!
Ponte tú los tacos
y la minifalda;
píntate la boca,
levanta las nalgas;
con cera caliente
depílate el alma;
alimenta el cuerpo
con lechuga amarga
y bebe Ser Citrus,
y no birra helada;
y si no te gusta,
bebe sólo agua.
Haz abdominales
y lévate al alba
y cuando los tipos
te griten guasadas
y cuando la cera
se quede pegada
por un pelo negro
que quedó encarnado,
entonces, buen hombre,
preténdeme bella,
preténdeme esbelta,
preténdema flaca.
El amor
Te amo. Y desde entonces los días han ido pasando y las noches. Pero todavía sonrío cada vez que me imagino tus ojos cada tarde o temprano, cada vez que te digo te amo.
Las palabras se cansan, se gastan, se vacían y después se vuelven a llenar porque no tienen miedo a la oscuridad ni al silencio porque digo que te amo.
Por eso, y aunque te ame, nunca, nunca seré poeta ni de Provincia ni de Capital.
Las palabras se cansan, se gastan, se vacían y después se vuelven a llenar porque no tienen miedo a la oscuridad ni al silencio porque digo que te amo.
Por eso, y aunque te ame, nunca, nunca seré poeta ni de Provincia ni de Capital.
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