Tú me quieres flaca



Tú me quieres flaca
que quieres delgada
me quieres sin grasa.
Que coma una cena
sobre todas magra.
De cintura fina y cola parada. 

Ni un cacho de torta 
morfado me haya,
ni una rellenita
se diga mi hermana.
Tú me quieres bella.
me quieres esbelta,
tú me quieres flaca.

Tú que hubiste todas
las copas a mano.
De postres y helados
los labios morados.
Tú que en el banquete
cubierto de salsas
mojaste las carnes
rojas del asado.
Tú que en restaurantes
chinos y peruanos
por setenta pesos
comiste hasta harto.

Tú que el cinturón
lo conservas intacto
no sé todavía
por cuáles milagros,
me pretendes flaca,
(Dios te lo perdone)
me quieres esbelta
(Dios te lo perdone)
¡Me quieres delgada!

Ponte tú los tacos
y la minifalda;
píntate la boca,
levanta las nalgas;
con cera caliente
depílate el alma;
alimenta el cuerpo
con lechuga amarga
y bebe Ser Citrus,
y no birra helada;
y si no te gusta,
bebe sólo agua.

Haz abdominales
y lévate al alba
y cuando los tipos
te griten guasadas
y cuando la cera
se quede pegada
por un pelo negro
que quedó encarnado,
entonces, buen hombre,
preténdeme bella,
preténdeme esbelta,
preténdema flaca.

1 comentario:

Samurai dijo...

Me gusta tu blog. Hiciste que leyera un post entero, hacia años que nada me entusiasmeaba mas de dos fragmentos.
Gracias.